La corrupción no es detenida a menos que el pueblo se levante y luche por lo justo. Es injusto, pero es la única manera en que los altos mandos escuchan. La crisis actual en Serbia comenzó con un techo colapsado que termino con un levantamiento en contra del gobierno actual, la negligencia y las deficiencias en las instituciones públicas. ¿Quieres saber a mayor detalle toda la información? Sigue con nosotros y te compartiremos los detalles de las más reciente protesta en Serbia.

¿Cuál es la mera verdad?
El pasado 1 de noviembre, el colapso de una marquesina en la estación de tren de Novi Sad resultó en la muerte de 15 personas y dejó a decenas de heridos. Un triste hecho que llevó rápidamente a la población a salir a las calles en protesta, señalando la negligencia de las autoridades y las deficiencias en la infraestructura pública. Sin embargo, este incidente fue solo el detonante de un descontento acumulado tras años de corrupción, autoritarismo y falta de transparencia por parte del gobierno. Organizadas por estudiantes, las marchas exigían responsabilizar a las personas involucradas al desastre.

Vaya sorpresa se llevaron todos al ver como la investigación que buscaba un par de nombres, terminó escalando a una critica amplia y en alto sobre el Gobierno del presidente de Aleksandar Vučić y su Partido Progresista Serbio. ¿Por qué llego a este punto? Por la increíble revelación de que la construcción no tuvo los debidos controles de calidad. Dicho hecho, por supuesto, fue tomado como una clara prueba de corrupción.
La vida de 15 personas terminó ese día y la gente exige justica. Sin embargo, nadie asumió la responsabilidad, sugiriendo que personas externas influían en las masas. Aunque esto no desanimó a los manifestantes, la situación se intensificó cuando el primer ministro renunció con la excusa de calmar la situación. Esto solo enfureció más a la gente, que afirmó que era una distracción para proteger al verdadero centro del poder, el presidente Aleksandar Vučić. Los manifestantes rápidamente se dieron cuenta de que esto era solo una distracción. Ellos creen que el verdadero problema es un sistema político que ha permitido que unos pocos acumulen todo el poder, lo que los llevó a realizar protestas en el parlamento serbio.

¿Pero qué pasó con las protestas en el Parlamento ?
Esto ha empezado a escalar poco a poco con las protestas, llegando hasta un ataque en el Parlamento serbio, tras la confirmación del primer ministro. El día empezó como otro cualquiera, los diputados tenían previsto votar una ley para aumentar el financiamiento de la educación universitaria, pero la oposición insistió en que la sesión era ilegal y que primero debía confirmarse la renuncia del primer ministro, Milos Vucevic, y su gobierno. La oposición insiste en que el gobierno no tiene autoridad para aprobar nuevas leyes, aunque así lo deseen.
El caos parlamentario comenzó una hora después del inicio de la sesión, con la oposición mostrando una pancarta que decía «¡Serbia se ha levantado para que el régimen caiga!«. A continuación, bombas de humo se hicieron presentes en la escena, alarmando a los presentes dentro de la sala. Aunque el interior del recinto era un caos, la situación en el exterior no era mejor. La gente lanzaba huevos al edificio y mostraba pancartas que anunciaban su postura. Las autoridades informaron que los disturbios causaron heridas a tres personas, incluida la diputada del oficialista Partido Progresista Serbio, Jasmina Obradovic, quien sufrió heridas graves durante el caos.

¡Justicia, justicia!
La presidenta del parlamento, Ana Brnabic, acusó a la oposición de ser una «banda terrorista». Este incidente pone de manifiesto la profunda crisis política que atraviesa el país balcánico, donde el gobierno ha sido sacudido por protestas anticorrupción que llevan varios meses. Los críticos atribuyen que todo el incidente va de la mano con la corrupción desenfrenada. Todo esto es producto de una constante opresión en donde los ciudadanos hartos de los mismo maltratos exigen un trato justo.
Esperan que entre sus luchas puedan encontrar a los responsables de las muertes que han quedado impunes desde meses atrás. Sin embargo, lograr la justicia que buscan los manifestantes dependerá de varios factores. La presión constante de las protestas puede llevar a cambios significativos, pero también es posible que el gobierno tome medidas para reprimir las manifestaciones y mantener la «paz» bajo sistemas opresivos. La historia ha demostrado que las protestas pueden ser efectivas para generar cambios, pero el camino hacia la justicia es a menudo largo, complicado y, en su mayoría no llegan a un resultado positivo. La determinación y la unidad de los manifestantes serán cruciales para mantener la presión sobre el gobierno y lograr sus objetivos.


