¿Un implante ocular que permite leer, reconocer caras y hasta jugar cartas tras perder la vista central? No, no es ciencia ficción, ni Neuralink: es real, está en fase de prueba y ya está cambiando vidas. El dispositivo se llama Prima, y es obra de Science Corporation, una empresa fundada por el ex presidente de Neuralink. Lo mejor: ya hay personas legalmente ciegas que ahora pueden ver con él. Sí, ver. No borroso, no con ayuda, no por suerte. Ver con un chip debajo del ojo.

¿Quién lo hace y cómo rayos funciona este implante ocular?
Science Corporation fue fundada en 2021 por Max Hodak, el mismo que trabajó con Elon Musk en Neuralink. Ahora, su empresa está revolucionando la visión con un chip de 2×2 mm llamado Prima, implantado bajo la retina en una cirugía de solo 80 minutos. Este chip actúa como si fueran fotorreceptores artificiales: las células que tu ojo pierde por la edad o enfermedad. El truco está en unas gafas especiales con cámara que captan imágenes, las convierten en luz infrarroja y la proyectan al chip, que tiene 378 píxeles y genera impulsos eléctricos hacia el cerebro. Eso genera lo que llaman “visión de forma”: no es full HD ni en color, pero sí permite distinguir rostros, letras, formas… lo suficiente para leer, jugar a las cartas y más. Según Science Corporation, algunas personas con degeneración macular asociada a la edad (DMAE) ahora ven lo suficiente como para hacer crucigramas. Nada mal para empezar.

¿Funciona de verdad o es puro marketing de Silicon Valley?
Puro humo, no. Pero tampoco milagros. El implante ocular Prima fue probado en 38 personas mayores de 60 años en Reino Unido y Europa, según un informe compartido por la propia empresa esta semana. De ellos, 32 completaron el año de prueba. ¿Resultados? Pasaron de una agudeza visual de 20/450 a una media de 20/160, y algunos llegaron a 20/63, según Daniel Palanker, oftalmólogo de Stanford e inventor del dispositivo. La visión común es 20/20, así que no es perfecto. Pero si legalmente eras ciego y ahora puedes leer un libro, eso ya es un upgrade brutal.
Eso sí: algunos no notaron mejora alguna, y todavía no se aclara cuánto influye el zoom manual del dispositivo en los resultados. James Weiland, oftalmólogo de la Universidad de Michigan, lo resumió así: “Los resultados son impresionantes, pero falta ver si son prácticos en el día a día”.

¿Es comercial o experimental? ¿Cuánto cuesta este chip mágico?
Por ahora, el implante ocular Prima sigue siendo experimental. No está a la venta ni tiene precio público, aunque es evidente que cuando salga no será barato.Science Corporation adquirió esta tecnología a la francesa Pixium Vision, y su objetivo es sacar ventaja sobre otros gigantes del cerebro-tech como Neuralink o Synchron.
Neuralink, por cierto, ya trabaja en chips cerebrales que evitan el ojo por completo, pero están en fases mucho más tempranas.Mientras tanto, Prima se presenta como la mejor opción actual para restaurar la visión central en personas con DMAE, que según la Academia Americana de Oftalmología afecta a más de 20 millones de personas en EE.UU., y se espera que aumente globalmente en los próximos 20 años.Sunir Garg, del Wills Eye Hospital, lo dice claro: “Una vez que pierdes la visión central, no hay forma de recuperarla… hasta ahora”


