Una mañana tranquila sería perturbada por el odio de dos personas, que sin temor y sin culpa, agredieron a una joven activista trans y comerciante. Sin embargo, la injusticia no solo radica en esta agresión, ya que las autoridades involucradas no solo vieron, sino que dejaron escapar sin culpa alguna a los responsables. Este incidente pone de manifiesto la discriminación que enfrentan las mujeres trans en México, pues ante los ojos de la justicia no son consideradas personas que merecen su protección. Actualmente, se exige que se haga justicia para Donají para evitar estos problemas.

Justicia para Donají
El 23 de febrero de 2025, en la Alameda Central de CDMX, pasó algo que indignó a mucha gente: un acto de violencia transfóbica. Donají, una chica trans de 24 años y miembro de la colectiva Micelias, sufrió un ataque a manos de dos supuestos servidores públicos mientras trabajaba como comerciante en la zona. Los agresores, huyeron del lugar como cobardes, sin que la policía interviniera. Que sorpresa.
Donají, que estaba en una protesta económica organizada por colectivas feministas y LGBT+, vendiendo productos para obtener recursos, no estaba haciendo daño a nadie. Pero, mientras eso pasaba, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) llegaron al lugar con el propósito de desalojar a las manifestantes. Sin embargo, la manera en que actuaron las autoridades fue la incorrecta. ¿Por qué? Porque actuaron con violencia.

En un vídeo que se ha hecho viral en redes sociales se ve cómo dos hombres, después de quitarse los chalecos que los identificaban como funcionarios, atacan a Donají con golpes y patadas, mientras los policías presentes no hicieron nada para detener la agresión. Desafortunadamente, sufrió heridas alrededor de su ojo y en otras áreas, pero la buena noticia es que ya le dieron de alta. Sin embargo, esto no minimiza el daño provocado, la indignación entre la gente es demasiada y se pide justicia para Donají y para que estos casos no queden impunes.

¿Alguien dice algo?
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, condenó fuertemente lo que pasó y dijo que los agresores ya fueron detenidos y están a disposición del Ministerio Público. Brugada enfatizó que «nada justifica la violencia» y que los servidores públicos deben actuar respetando los derechos humanos y la ley. Afortunadamente, los responsables han sido detenidos y presentados ante Ministerio Público.
Este incidente muestra la violencia sistemática que la aqueja a las mujeres trans en México. La falta de trabajos formales y de políticas públicas inclusivas obliga a muchas a trabajar en el comercio informal para sobrevivir. Según el Centro de Apoyo a las Identidades Trans, el 85.9% de las mujeres trans tienen problemas para conseguir trabajos formales y alrededor de 86.8% de las mujeres señalan no recibir ningún tipo de apoyo de programas. Esto, por supuesto, expone la violencia y marginación a la que se enfrentan las mujeres trans.
Esto no es un caso aislado; el 2024 fue el año más violento para la comunidad LGBT en México. Durante ese año, 146 personas con una identidad sexual dentro del paraguas trans sufrieron algún delito, y 59 personas trans fueron asesinadas. Esta cifra convirtió a México en el segundo país del mundo con más asesinatos de personas trans, esto según datos del Observatorio Nacional de Crímenes de Odio contra Personas LGBT. Aunque las personas piensen que son solo número, cada número es una persona que la sociedad, las autoridades y la justicia ignoraron. La justicia no es justa, solo cubre a agresores y homicidas. Es por eso que hay que seguir haciendo conciencia, para tener un México más seguro, para todos, todas y todes.



