El 8 de marzo ha pasado de felicitaciones postizas a un auténtico movimiento de lucha y protesta. Siendo así que año con año, más mujeres se unen a los contingentes, más voces se sincronizan para gritar exigiendo justicia y más pasos se unen a marchar con fuerza para hacer temblar al patriarcado.
Cada año, mujeres de todo el mundo salen a las calles a apropiarse del mundo que quiere deshacerse de nosotras. Hijas, madres, esposas, amigas, maestras, guerreras que viven la lucha desde sus trincheras ya sea en la escuela, en las calles, en el trabajo e incluso en su misma casa. Mujeres que luchan por su historia, por las que ya no están, por las que tuvieron que callar…
Este 2024 en Puebla más de 50 mil mujeres se reunieron a los alrededores de Paseo Bravo para protestar y prepararse para marchar juntas. Grupos de chicas haciendo carteles, regalando pañuelos, reflexionando a viva voz sobre lo que significa mujer e invitando a más mujeres a hacer comunidad. Después de todo, si algo encarna este encuentro de protesta es demostrar que ninguna mujer está sola. De ahí, el grito histórico, exclamado en todo momento de la marcha “¡Fuimos todas!” y “¡No estás sola!”. Todos estos cantos expresados al unísono junto con carteles exhibiendo la realidad de las mujeres, acompañaron la marcha feminista protestante.




A las 17:00 horas en “El Gallito”, contingentes se estaban reuniendo para partir rumbo a la Fiscalía General. Una marea morada conformada orgullosamente de una diversidad de mujeres. Desde chicas jóvenes, infancias, personas de edad avanzada, transgénero, familiares de mujeres desaparecidas, mujeres víctimas de violencia vicaria, violencia de género, abuso y acoso sexual. Así se pintó de feminismo a Puebla.

El recorrido empezó a avanzar cerca de las 17:15 por la 5 sur y continuó sin inconvenientes por la 5 oriente. Sin embargo, al llegar al Palacio Municipal, las autoridades que resguardaban la fachada del Centro Histórico, empezaron a replegar a las manifestantes que se estaban acercando a las vallas colocadas. Una agresión violenta acompañada de gas lacrimógeno, extintores y agua que asedio a mujeres manifestantes. En respuesta, el grupo de seguridad del movimiento feminista contraatacó el asalto de los policías hasta que finalmente lograron contener la agresión.
No obstante, en el proceso resultaron afectadas una gran cantidad de mujeres manifestantes, fotoperiodistas e inclusive infancias. Entre ellos, una niña resultó herida de la cabeza por una piedra lanzada por los policías, su madre la sacó del altercado, buscando desesperadamente ayuda. Afortunadamente, los contingentes cercanos lograron auxiliar a la madre y su hija.

Asimismo, una joven resultó extraviada, pues al haberse separado de su grupo tras la gasificación, sus familiares y amigas no podían encontrarla. Por lo que se dio aviso a los contingentes para difundir la noticia y ayudar a encontrarla. Incluso sin conocer a la joven en cuestión, todas las manifestantes presentes cooperaron para buscarla. Se pidió silencio para llamar a la chica e incluso contingente por contingente se fue agachando para facilitar la búsqueda. Después de un par de horas, se encontró a la joven y logró regresar a casa con su familia.
Incluso cuando parecía que la situación tras el altercado del Centro Histórico se había calmado, al poco tiempo se reportó que dos manifestantes además de ser agredidas por los policías, también fueron detenidas. Ante esto, diversos periodistas y miembros de los contingentes, procedieron a documentar lo sucedido. Sin embargo, nuevamente la respuesta de la policía fue violenta al arremeter contra estas mujeres. En las últimas actualización del caso de estas dos mujeres, recientemente, se informó su liberación
Este tipo de actos represivos que tuvieron lugar este viernes, deben ser sumamente criticados y sancionados. Recordemos que el acto de protestar es un derecho humano en favor de la libertad de expresión. Tal como lo muestra el artículo 6 de la constitución mexicana:
Artículo 6: La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, sino en el caso de que ataque a la moral, los derechos de tercero, provoque algún delito, o perturbe el orden público; el derecho a la información será garantizado por el Estado.
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Cápitulo VI, sección 6.1 Derecho a la Intimidad, a la libertad de expresión y al libre acceso a la información .
La ocupación del espacio público es sumamente importante para el movimiento feminista, ya que demuestra la resistencia de las mujeres a un sistema patriarcal perpetrador de la desigualdad social de género. Un estado feminicida, donde se les otorga impunidad a nuestros agresores, donde cada vez la brecha salarial se vuelve ridículamente más abismal, donde la tasa de acoso, feminicidios y violaciones incrementa peligrosamente. Dicho monstruo volvió a presentarse este 8 de Marzo con las agresiones cometidas al movimiento feminista durante la marcha. Pero ya no vamos a callar, ya no vamos a perdonar, ahora no pararemos en exigir justicia.
Seguiremos marchando año tras año hasta que podamos vivir sin miedo y libres. Esto es lo que se encarna en la lucha feminista: ira hacia el sistema que no nos cuida, dolor por las perdidas de nuestras hermanas a manos del odio y la violencia, valentía porque aún con el terror que vivimos día a día no dejamos de luchar.
Finalmente alrededor de las 6:30 y 7 de la noche, los contingentes estaban llegando a Fiscalía. En donde se pidió un minuto de silencio en señal de respeto por todas nuestras hermanas caídas. Posteriormente se procedió a hacer lectura de las peticiones del movimiento y un repaso de la lista de víctimas. Un espacio lleno de reflexiones y emociones, pero sobre todo de unión entre mujeres, porque ahí radica nuestra fuerza.

De esta forma se vivió la marcha del 8M este 2024. Una sororidad palpable en todo momento, tanto en las calles al apoyar a las mujeres violentadas en la marcha por la policía y al encontrar a la joven perdida en el momento de la gasificación; así como también desde sus propias trincheras, en sus trabajos, en redes sociales y en sus propias casas.
Pues, si bien es importante marchar para exhibir la injusticia social que acosa a la mujeres, para exigir justicia y para luchar por nuestros derechos como seres humanos, también es importante señalar que incluso marchar es un privilegio que no todas tienen la posibilidad de llevar a cabo. Recordemos que hay personas neuro divergentes, cuidadoras que no pueden dejar de lado a las personas a su cargo, trabajadoras que no pueden darse el privilegio de faltar a su trabajo, con problemas de salud que les impide asistir, entre otros casos.
La fuerza del movimiento feminista radica en la voluntad y valentía de las mujeres para seguir luchando aún con miedo, aún sabiendo que se nos puede castigar injustamente, aún cuando el mañana no es garantizado, aún lidiando con nuestras propias batallas nos sumamos a una lucha mayor.
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